¿Qué pasa cuando te pruebas un vestido de novia por primera vez?

Si ya has visitado alguna boutique y te has probado diferentes vestidos, seguro que te sientes identificada con lo que te vamos a contar.

Si por el contrario, todavía no has dado el paso, y quieres hacerte una idea de lo que puedes sentir ese día no dejes de leer hasta el final de este post.

 

  1. La llegada a la boutique. Estás feliz, ha llegado el día, puede que, incluso, te hayas despertado antes de lo normal porque sabías que hoy era un día importante.

Tus personas favoritas te van a acompañar, o no. Porque ya sabemos como está la situación actual… Pero no tienes que preocuparte, aunque no lo hagan físicamente estarán contigo. Videollamada, fotos, videos… quien tenga que verte y estar contigo en ese momento estará.

Con solo poner un pie en la boutique y ver tantos vestidos de novia colgados de las perchas, esperando a ser elegidos, sentirás el primer pinchazo en el estómago. Respira tranquila y déjate conocer, es la mejor forma para que las asesoras te puedan ayudar. Hablarás un poco con ellas sobre tu boda y los detalles que ya sepas, y aunque de reojo, no hayas dejado de mirar ni un solo momento los vestidos de novia, llegará el momento de inspeccionarlos.

 

Uno a uno, sin prisa y apreciando bien los detalles, pero recuerda que están colgados en una percha, y que donde realmente verás lo maravillosos que son es en tu cuerpo.

Algunos no serán como te imaginabas, que ya sabemos que la mente es maravillosa, pero a veces va a su bola y se monta su propia película. Y otros, serán mucho más bonitos de lo que cualquiera pueda imaginar. 

Nuestro consejo es que dejes a tu intuición trabajar y que elijas los vestidos de novia que a primera vista te han encantado. No te agobies si alguna de tus personas favoritas te insiste en probarte algún vestido que a ti no te gusta tanto. Puedes darle el capricho de que te vea con ese vestido, ¡y nunca se sabe! A lo mejor descubres algo de él que te gusta.

 

  1. El probador. ¡Ay madre! Ahora sí que sí. Estás a un minuto de verte vestida de novia. Prepárate, porque te va a impresionar.

Puedes elegir con qué vestido quieres empezar. Pero si realmente quieres dejarte sorprender, deja que el orden lo elija tu asesora. Ella te ha estado observando desde que entraste y sabe con qué vestido tus ojos no paraban de sonreír. Aunque muy probablemente no sea el primero que te vayas a probar.

En este momento, en el que estás a punto de verte por primera vez con un vestido de novia pueden pasar varias cosas:

 

– Que el vestido no sea de tu talla. Esto es más que probable,  los vestidos de muestra que ves en la boutique son tallas intermedias, para que la mayoría pueda probárselo y hacerse una idea de cómo quedará ese vestido en su cuerpo. ¿Qué significa esto? que no esperes que el vestido parezca hecho para ti en ese preciso momento.

Aunque tu asesora te lo ajustará lo mejor posible para que puedas verte, habrá arrugas donde no debe haberlas, el escote quizá no te quede ajustado o las mangas te queden un poco largas. Puede que este sea el primer momento de desconcierto. Tienes que intentar abstraerte de esos detalles e intentar valorar lo que te gusta de ese vestido de novia, la tela, la forma,… irás encontrando pistas de lo que más te favorece.

 

– Que el corte del vestido no te favorezca. El vestido de novia que siempre pensaste que llevarías el día de tu boda, puede que no sea el que mejor le vaya a sentar a tu figura. Así que este puede que sea también un momento complicado. Lo mejor de todo es, que cuando te pruebes el vestido con el corte perfecto para ti, vas a A LU CI NAR.

Por eso es tan importante que confíes en tu asesora, sé sincera y dile qué partes de tu cuerpo te gustaría potenciar, verás que el resultado es tan bueno que los pequeños disgustitos que te has llevado antes se borran de un plumazo.

 

  1. Tus acompañantes. Tus personas favoritas te acompañan con la máxima de las ilusiones, y queriendo ayudarte en todo lo posible. Pero, a veces, no estaréis de acuerdo o no te gustará escuchar lo que te van a decir. Nosotras aquí te aconsejamos calma, sabemos que la mezcla de emociones pueden jugar una mala pasada. Tu estás muy sensible y ellos muy emocionados, lo que a veces puede ser una mezcla explosiva.

Tampoco te asustes, que esto no será así con cada uno de los vestidos de novia que te pruebes. En la mayoría se quedarán impresionados, algunos no puedrán parar de sonreír, de decirte lo preciosa que estás. Y otros, y nos referimos especialmente a las madres, contienen a duras penas la lagrimita. Estos momentos son únicos. Y son los momentos que tienes que guardar para siempre.

 

  1. Tu vestido. Si has llegado hasta aquí, es que te mueres de ganas por empezar a probarte ya tu vestido de novia. Así que, no pierdas más el tiempo y reserva tu cita con nosotras. Te podríamos desvelar lo que vas a sentir cuando encuentres tu vestido ideal, pero sería el spoiler más grande de tu vida y no podríamos disfrutarlo en persona contigo. Que es el doble de bueno.

Ahora sólo tienes una manera de saber qué se siente a probarte por primera vez tu vestido de novia: viniendo a visitarnos.

Estaremos a tu lado durante todo el proceso, haciéndote vivir una experiencia inolvidable.