Novia Real
Laura
Laura se casó en La Finka 4.1 (Alella, Maresme) con un cuerpo y una falda de mikado de seda y, sobre ellos, una chaqueta corta de tul bordado en motivo geométrico. Un look editorial por capas, entre los viñedos y el lago de la finca.
El mikado, la base luminosa.
Bajo la chaqueta, el cuerpo y la falda son de mikado de seda: un tejido de cuerpo firme y superficie luminosa que sostiene la forma sin necesidad de estructuras añadidas. El cuerpo es limpio y ceñido; la falda parte de un talle alto que cae liso sobre la cadera y se abre en volantes escalonados hacia el suelo, donde el mikado gana volumen y movimiento. Es la base sobre la que se construye todo el look: pura seda, pura línea, sin un solo adorno que distraiga.

La chaqueta de tul bordado.
Sobre el mikado, la chaqueta cambia por completo el carácter del conjunto. Es una pieza corta de tul, bordado a mano en un motivo geométrico que se repite por todo el tejido como una retícula precisa, casi arquitectónica. Los hombros estructurados enmarcan la silueta y le dan una presencia contemporánea; la manga larga prolonga la transparencia hasta la muñeca y la espalda se cierra con una hilera de botones forrados. Translúcida y exacta, la chaqueta es lo que lleva el look del terreno nupcial al de la moda.


La Finka 4.1, entre viñas y agua.
Laura se casó en La Finka 4.1, en Alella, sobre las primeras estribaciones del Maresme: una finca que reúne viñedos, un bosque de encinas centenarias y un lago con embarcadero de madera, donde se celebró la ceremonia. El blanco del mikado y la retícula del tul bordado encontraron en ese paisaje de vid y agua su contraste natural: la precisión artesanal de la pieza frente a la exuberancia del campo. Pocas veces el vestido y el lugar se eligen el uno al otro con tanta coherencia.
