Confeccionado en encaje Chantilly francés, elegido por la finura de su hilo y la precisión de su dibujo. El cuerpo lleva corsetería integrada que dibuja la cintura sin marcarse en exceso. La falda nace ajustada y se abre en sirena con godets ocultos, con una caída controlada que acompaña el paso sin pesar. Las incrustaciones de pedrería son pequeñas y mate, repartidas para captar la luz sin imponer brillo.
Un vestido que no se ofrece, se sostiene.
Encaje, estructura y luz, en la proporción justa.
Chantilly francés con hilo fino y dibujo preciso. Pedrería sutil cosida a mano para captar la luz sin imponer brillo.
Vestido diseñado y confeccionado íntegramente a medida. El precio final varía según tejido, diseño y complejidad de la pieza.
El bordado a mano de pedrería exige tiempo. Si tu boda está más cerca, ajustamos densidad del bordado al plazo disponible.